Corrosión: fenómeno natural, visible y
catastrófico
Muchas veces hemos escuchado las frases erróneas de que “nada se puede
hacer contra la corrosión”, o “échale una pintadita y ya está”. Si bien es
cierto que la corrosión es un fenómeno natural y sucede espontáneamente, no
tenemos que vivir con ella, y mucho menos pasarla por alto mediante pequeños
retoques de pintura para mitigar los indicios de herrumbre. El costo del
fenómeno de la corrosión implica una parte importante del producto interno
bruto (PIB) y ocurre en un amplio campo de ejemplos, que van desde la corrosión
de una gran estructura metálica colocada en un medio agresivo, a la de los
implantes metálicos colocados en el cuerpo humano.
La corrosión se puede definir de muchas maneras.
Algunas definiciones son muy directas y se enfocan a una forma específica de
corrosión, mientras que otras son muy generales y cubren muchas formas de
deterioro. La palabra “corroer” se deriva del latín c o r r o d e r e, que
significa “roer las piezas”. Para nuestros propósitos, la corrosión se puede
caracterizar como una reacción química o electroquímica entre un material –
usualmente un metal– y su ambiente que produce un deterioro del material y de
sus p r o p i e d a d e s. Los metales son rara vez encontrados en estado puro;
casi siempre se les halla en combinación química con uno o más elementos no
metálicos, y el mineral es generalmente una forma oxidada de metal; por tanto,
se debe aplicar una cantidad significativa de energía para transformar el
mineral en metal puro.
Limpieza de metales
No existe un solo producto
capaz de pulir y quitar las manchas del cobre, bronce, acero inoxidable,
aluminio, cromo, hierro fundido, metal
esmaltado, oro, plata, etc. Cada material responde mejor a un producto. Fíjate
qué usar para recuperar el brillo y la calidad de tus utensilios. Si tienes que limpiar piezas de bronce, humedécelas
con zumo de limón y luego frótalas con lana de acero muy finita. Aclara y frota
con un paño de lana. Y adiós las pastas que ensucian todas las manos y tardas
un montón de tiempo. Rápido y fácil.
La esponja
y el agua jabonosa limpian fácilmente los objetos de bronce, tales como las
cerraduras de muebles antiguos y las estatuillas. De cuando en cuando, páseles
un paño o, mejor, un cepillo de abrillantar. Puedes limpiar cadenas y brazaletes de metal con
amoníaco. Seca después con un paño de franela
Recobrar Brillo en cacerolas
metálicas
Para recuperar una cacerola metálica que esté muy sucia o haya perdido brillo, frótala con una pasta realizada con una mezcla de aceite de oliva y ceniza. A continuación debes retirar la mezcla con papel absorbente y sacar brillo con un trapo de lana limpio. Si aún así no ha recuperado el brillo, prueba a frotarla con un paño limpio humedecido en agua y alcohol.
Si la cacerola se ha ennegrecido por hervir en ella verduras, límpiala haciendo hervir agua con un chorro de limón.
Para recuperar una cacerola metálica que esté muy sucia o haya perdido brillo, frótala con una pasta realizada con una mezcla de aceite de oliva y ceniza. A continuación debes retirar la mezcla con papel absorbente y sacar brillo con un trapo de lana limpio. Si aún así no ha recuperado el brillo, prueba a frotarla con un paño limpio humedecido en agua y alcohol.
Si la cacerola se ha ennegrecido por hervir en ella verduras, límpiala haciendo hervir agua con un chorro de limón.
PLA Y ORO
En casi todos los hogares hay objetos de plata: marcos, bandejas,
candelabros, etc. Algunos de uso diario, otros sólo en fechas muy señaladas,
como la cubertería, los bajo-platos y las copas. También están las joyas y
pequeños elementos de coleccionismo. Para mantenerlos brillantes y en buen
estado es conveniente conocer los trucos de limpieza y conservación. Son
preparados caseros que, además de facilitar el trabajo de limpieza, divierten,
relajan la mente y entretienen.
Productos
caseros
Realizar una mezcla con alcohol,
limpiamateriales y agua, a partes iguales; oxicloruro de bismuto disuelto en
alcohol es otra fórmula muy eficaz. En ambos casos debe quedar un líquido
cremoso, con el que se frotarán y abrillantarán los objetos de plata.
Se han desarrollado métodos para evitar la oxidación del hierro: }
A) por amagamiento con materiales que reaccionan alas sustancias
corrosivas más fácilmente el hierro, así este queda protegido.
B) al recubrirlo electrolíticamente con una capa impermeable que impide el contacto con el aire y el agua,
es el método mas barato y por lo tanto el mas común.
Con el paso del tiempo a medida que usamos nuestras piezas de plata, estas
se desgastan y llegan a tener un color más oscuro o opaco, esto ya no luce de
la misma manera (brillante). Llegan a parecer que están oxidadas debido a
esto investigamos abríos experimentos
para limpiar nuestra pieza de plata, elegimos el que mas nos convenía y si
titulo es: BRILLANTE BRILLANTE.
¿Qué le paso a las manchas del objeto
de plata? -Se
le quitaron
¿Quedo algún residuo adherido al aluminio? -No se notaba ningún residuo
¿Cuál es el agente reductor en el
proceso? -Aluminio
¿Qué metal es mas reactivo, la plata
o el aluminio? –La plata
¿Por qué debes utilizar los materiales de aluminio
para limpiar los objetos de plata con este método? –Porque el aluminio es que tiene un potencial de oxidación mayor que el de
la plata, por consiguiente es de esperarse que al aluminio se le
"peguen" mas impurezas que a la plata
¿Qué ocurrió? -La reacción que ocurrió fue:
El termino oxidación,
en el sentido original de la palabra se utilizaba para indicar solamente las
reacciones donde el oxigeno se combina con otros elementos o compuestos, es
decir, hay oxidación cuando se ganan oxígenos. También se habla de oxidación
cuando ocurre una perdida de átomos de hidrogeno.



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